diciembre 16, 2008

Tenemos que hablar


El 11 de diciembre la cita fue en el Salón de Actos del LATU. Exactamente seis meses antes, el 11 de junio, se había llevado a cabo el 01 Foro de Diseño, una ocasión que reunió a empresarios, diseñadores, estudiantes y profesores, entre otros, a plasmar un estado de la cuestión del diseño en Uruguay. La convocatoria fue sorprendente, el entusiasmo emocionante. De allí surgieron también varias inquietudes, que se retomaron en este segundo foro.

Como ya era hora de focalizar sobre temas más concretos, se planteó como eje el diseño como estrategia, o un camino hacia la estrategia del diseño. Evidentemente, una cosa no existe sin la otra, pero, desde el Centro de Tendencias nos resultaba fundamental comenzar por algo. Para ello, y como a los uruguayos nos encanta escuchar experiencias exitosas de procedencias extranjeras, se invitó a Cristiano Buerger, director de creación e innovación de la empresa Tecnoblu de Blumenau, y uno de los responsables del proyecto Santa Catarina Moda Contemporánea. Quienes lo escucharon –sabemos que hubo algunas personas que no llegaron a comprender todo, traductor para el próximo foro- pudieron notar a un empresario joven y pujante, que no solo se mueve por su empresa sino por el desarrollo creativo de su región. Tecnoblu es una empresa de etiquetas textiles, pero aborda la etiqueta desde el diseño y la identidad, logrando así clientes como Armani y Kenzo, y premios como la distinción a la empresa más innovadora de Brasil en 2007 por la Fundación Gétulio Vargas. Con respecto al SCMC, es una movida más que interesante sobre la que se puede leer aquí.
También tenemos material disponible en el Centro de Tendencias.

La mañana continuó con la presentación del novel conglomerado de diseño, una apuesta que reúne esfuerzos frustrados de lograr reales uniones y en la que toda la gente del rubro deposita muchas expectativas. Allí estuvieron su coordinadora, Itatí Schvartzman, además de los DI Álvaro Heinzen y Gastón Rodríguez, miembros del grupo gestor. Luego se presentó la licenciada en marketing Leticia Gómez, que trabaja en Ingenio, el área del LATU que se dedica a la incubación de empresas. Gómez, a través de una mirada muy clara, abordó el tema de los nichos, como oportunidades que se pueden buscar a través de las grietas que dejan los “gigantes”. Finalmente, la Ingeniera Química Adriana Berrutti, jefa del Departamento de Proyectos Textiles, presentó los grupos de trabajo sobre los cuales incursionaremos a partir de 2009: marca país, canales de comercialización del diseño, cadenas productivas y masa crítica y calidad de producto.

Luego del corte, también fue Adriana Berrutti quien retomó la palabra, con la exposición de Mariela de Giuda sobre Marca país. El LATU viene realizando un trabajo bien interesante sobre el área, y es un tema realmente a explotar. Luego fue el turno de Marcelo Sardo, integrante del equipo de la Unión de Exportadores, que introdujo una nueva herramienta, Uruguay Marketplace. Este portal reúne a muchas empresas uruguayas, sin importar su tamaño, que exhiben virtualmente su mercadería a los compradores extranjeros interesados.

Lo siguió Santiago Aldabalde de Textil del Sur, presentando un crudo pero apasionante panorama de la golpeada industria textil en Uruguay. Como miembro del grupo gestor del Conglomerado de la Vestimenta, Aldabalde recorrió un poco de historia del mundo textil en Uruguay e hizo hincapié sobre la preocupación respecto a la falta de mano de obra calificada para manejar maquinaria, o más bien de la falta de voluntad de la gente de trabajar en el rubro.

Finalmente, la DI Paulina Becerra, argentina y miembro del Centro Metropolitano de Diseño durante muchos años, mostró una clara conceptualización del diseño en general, con los requisitos para lograr buenos productos pero, a su vez, buenos contextos. Becerra está ahora contratada por el Conglomerado de Diseño como asesora internacional. La idea era que abordara el tema de la masa crítica más de lleno, pero es evidentemente difícil en una sociedad que aun no está lista para recibir las críticas.

La última instancia de la jornada fue la entrega del Primer Premio de Innovación y Diseño en textil-indumentaria. Con la honorable presencia del Embajador de EEUU Frank Baxter -y honorable en el sentido más pleno del término-, el premio del Centro de Tendencias fue otorgado a Bettina Sorrondegui en la categoría Estudiantes, con su “Chismosa para dar que hablar”, y Margara Shaw obtuvo una mención especial en la categoría Empresas. El premio para Bettina fue un año de suscripción al Centro de Tendencias y una pasantía en la empresa Montelan.

Como la vez anterior, y pese a una convocatoria más magra con respecto a junio, el foro fue interesante, enriquecedor y abrió más puertas para seguir reflexionando con seriedad y trabajo en torno al diseño. Quedan planteados los cuatros grupos para 2009, los interesados -esperemos que haya muchos!- pueden escribir a centrodetendencias@latu.org.uy

noviembre 24, 2008

Me importa un pepino


Cuando empecé este blog, anuncié que alguna vez iba a hablar sobre comida. Me importa mucho lo que como, sin caer en obsesiones, y claramente cocinar es la tarea doméstica en la que sobresalgo, por varias cabezas.


Quiero compartir en esta ocasión un pequeño triunfo culinario, más bien simple pero con un gran significado emocional: acabo de degustar los primeros pepinos en conserva de mi autoría.


Seguramente nadie haya quedado impresionado por tal declaración, pero lo estarían si supieran que este frasco que ven, por ejemplo, lo fui a buscar especialmente a la casa de mis abuelos, de donde además me llevé dos recetas similares pero no iguales; sal gruesa (no tenía) y laurel. O que estos pepinos son la especialidad de mi otra abuela, que a su vez lo aprendió de su madre, and so on. Y, sobre todo, que tuve que sortear la enorme dificultad de evitar que los pepinillos flotaran dentro del frasco y se pudrieran tranquilamente ante mis ojos tristes.


Todo eso contiene este frasco con los pepinos que van a volar en un par de días.


Si quieren intentarlo, acá va la receta:


  • 8 pepinos (yo usé, en vez, 24 pepinillos, que se consiguen ahora)

  • 2 tazas de agua

  • poco menos de media taza de vinagre blanco

  • laurel

  • sal gruesa

  • una pizca de azúcar

  • pimienta en grano

  • media cabeza de ajo aplastada con un mortero

  • eneldo (también conocido como dill, una de mis hierbas preferidas, sory flo)

Colocar en una olla todos los ingredientes menos los pepinos, y llevar a punto de hervor. El agua debe estar realmente salada.


Allí colocar los pepinos bien lavados y con las puntas cortadas. Cocinar durante 5 minutos. Una vez fríos, envasar en un frasco de vidrio, con boca bien ancha. Acomodar primero los pepinos de forma tal de que no puedan flotar una vez que se eche el líquido. Si sobra espacio, colocar un elemento bien pesado, que los mantenga en su lugar. Cerrar bien el frasco y colocarle otra cosa pesada encima. Dejar en algún lugar donde dé el sol durante dos días aproximadamente, hasta que cambien de color. Después llevar a la heladera. Quedan bien con todo, mind my words.

noviembre 18, 2008

De punta en blanco


En la búsqueda de material para mi columna radial de ayer, me topé con una nota más que interesante en el New York Times. Titulada The return of the interview suit, tomaba exactamente lo que habíamos charlado durante horas con las chicas en el Centro de Tendencias, armando el invierno 10.




Ante la llegada de tiempos más sombríos, el traje vuelve a ser nuestro uniforme. Sentíamos que nos habíamos liberado de tal prisión de sastrería, pero lo interesante de este elemento es que vuelve para resignificarse, luego de casi dos siglos de vestir al hombre occidental.





El traje fue adquiriendo diversos usos y significados a lo largo de su existencia: desde su creación moderna en la Inglaterra de mediados del siglo XIX (cuando se usaba para ir a la playa o al campo, very comfortable indeed), al abandono casi definitivo del chaleco como pieza primordial, y a los mojones tales como el power suit de Armani. Por supuesto, en el medio Coco Chanel rompió todos los moldes con su tailleur, aun un item clave de señoras bien, como Mecha Gattas en el Club de Golf el domingo pasado (ella y sus amigas, un poema). Y, sobre todo este año, no debemos olvidarnos del new smoking de Yves Saint Laurent.


En los últimos cuatro o cinco años, el traje masculino, del que en Uruguay se conocen tan pocas variantes, vivió minirrevoluciones de las manos de Hedi Slimane, jefe y dios de la grifa Dior Homme -él fue quien acuñó el traje negro de rockero superslim que provocó la dieta de Lagerfeld-, y de Thom Browne, que propuso usar el conjunto de dos piezas al modo de Pee Wee Herman. Y lo amaron por eso.



Las temporadas que vienen indica que las piezas de indumentaria que acompañan al hombre desde hace siglos vuelven como rectores de momentos difíciles. En tiempos de crisis, no hay casual Friday que valga.

noviembre 10, 2008

Chicas modernas





Mi amor por la obra de la artista Petrona Viera (1895-1960) no es nuevo. Como tampoco es una novedad que su notable sensibilidad y su pasión por la pintura la llevaran a ser la primera pintora uruguaya profesional, guiada de la mano de sus maestros Vicente Puig, Guillermo Laborde y Guillermo Rodríguez a través de las líneas del planismo.




Ciertamente su lugar en la vida dotó a su particular mirada de aspectos que no compartían otros colegas generacionales: sorda desde los dos años debido a una meningitis, creció rodeada de una familia numerosa que en un momento supo ser la del Presidente de la República. Para quienes les interese, hay muchos más datos aquí.





Sin embargo, la evocación de Petrona Viera hoy tiene que ver con la emoción que me produjeron sus obras cuando las vi en el Museo de Artes Visuales no hace mucho. Resulta que el Museo, en su afán de sacudir las telarañas, desempolvó una serie de buenísimas obras pertenecientes a su acervo, y por razones de espacio, siempre guardadas. Y allí estaba Petrona. Estoy acostumbrada a ver su obra cada tanto: en la muestra del Zorrilla hace dos años, en el cuadro que mi tía tiene sobre el hogar, o en el grabado de pájaros que es el favorito de mi abuela.



Solo que esta vez me pegó, como algo totalmente moderno. Me recordó a varias de las producciones de moda que vi en la Vogue Italia, por ejemplo. Su exquisita estética, fuertemente constitutiva de nuestra identidad, está allí para ser tomada, reproducida, mezclada.

octubre 31, 2008

De lápices erizos y otras criaturas


Es hora de seguir hablando de mis talentosas amigas.


Conocí los trabajos de Estudio pm+ en Imaginario Sur hace un año, si la memoria no me falla. Le compré un collar de finos círculos de fieltro gris a una amiga, y quedé encantada con el uso insospechado de un material de apariencia tan industrial. Por esas casualidades de la vida, mi hermanita entabló amistad con Paula, y desde entonces me vine enterando de rebote de los objetos que venían produciendo junto a su socia, Mariela.


Pero este año, y no hace tanto, me hice definitivamente fan. Las chicas, ambas egresadas de la primera generación de Diseño Industrial en la UDE, cuentan en mi opinión con una mezcla muy interesante: talento, buen gusto, creatividad y por sobre todo una enorme capacidad de trabajo. Y digo sobre todo sin despreciar ninguno de los anteriores factores, que por supuesto son fundamentales. Pero lo increíble de pm+ es que no paran de producir. Cuando ya nos habíamos encantado con sus bolsos playeros y sus kits de remeras para pintar, se meten con un perchero de pared 100% ondero, un portalápices de fieltro que simula ser un erizo o una adorable carterita redonda compuesta por escamitas de cuero. Cada objeto que crean posee esa genialidad tan propia del buen diseño industrial, mezcla equilibrada de forma y función, y muchas veces con un pequeño guiño de humor que hace que uno se enamore de lo que va a comprar. Quién no quiere eso...


Las cositas lindas de pm+ se venden en varios sitios también bonitos de Montevideo, como La pasionaria, que hay que visitar en esta época florecida!

Por más info: pm+


octubre 28, 2008

¿Por qué Uruguay?


Estoy leyendo, en mis ratos libres pero con avidez, el nuevo libro de Susana Saulquin. En una increíble caja naranja flúo que lo convierte en libro-objeto, es respaldado, como siempre, por TN&Platex, la hilandería más importante de Argentina y en gran parte responsable del desarrollo de investigación en la materia. ¿Por qué Argentina? se plantea así:



"Hace años que TN&Platex viene sosteniendo que la Argentina es generadora de tendencias a nivel internacional. Así como muchos diseñadores argentinos viajan al exterior para 'inspirarse' y 'ver qué pasa', hoy la Argentina recibe gran cantidad de diseñadores extranjeros, que entienden que en nuestro país encontrarán estímulos y tendencias que les serán útiles en sus procesos creativos".


Las pocas páginas que atiné a leer me parecieron SUPER interesantes y también polémicas: en el prólogo, Aldo Karagozian, de TN y Fundación Protejer, implica que es posible que, en lugar de "bajar" la moda del Norte, ellos deberían "subirla" de estos lares. El tema es enorme, tiene mil aristas y podría sentarme a desglosarlo durante horas. Los jugadores del negocio son fuertes y no están dispuestos a ceder su poder, por más que a la Vogue francesa se le ocurra dedicarle un número a Argentina, o por más que el diseño de autor y el desarrollo de marcas en los últimos años hayan demostrado que merecen dar vuelta la brújula.


Susana menciona fuertemente el tema de la identidad de su país. Sociedad criolla en sus comienzos, los rasgos identitarios se fueron diluyendo con la llegada de miles de inmigrantes de los más diversos orígenes, además de la omnipresente adoración por todo lo europeo. Argentina lucha hasta hoy por reconciliarse consigo misma. En el campo del diseño, lo ha logrado con creces.


Creo que ser un país generador de tendencias tiene que ver con aceptar una identidad y trabajar sobre ella. Todo el mundo dice saber cómo es el uruguayo medio, y es cierto que, para la publicidad, el mate, la murga, el río, el campo y la sencillez son parámetros de uruguayismo. Pero, como bien lo demuestran las producciones de significados hoy, lo que sobresale es la mezcla. La música uruguaya no debe necesariamente sonar como tal, evitando también caer en un sonido completamente europeo. Ejemplos interesantes de esta mezcla son Dani Umpi, La dulce o Guatusi. Por favor, no significa que deba gustarles. El parámetro aquí es el juego con la identidad. Es darle al cuero otro significado, como lo hacen las chicas de Begoodesign, de las que luego hablaré. O ser Manos del Uruguay también para Marc Jacobs.


Ese es el camino que, en mi opinión, debemos recorrer como país. Del resto del libro, luego les cuento.

octubre 22, 2008

Jeffrey y yo



Hola, mi nombre es Natalia y soy Jeffreyadicta.

No había tomado en cuenta la dimensión del asunto hasta hace poco. Los conocí en Urban Outfitters (USA, pleeease) pero, después de todo, pocas cosas no están increíbles en esa tienda. Luego los reencontré en Magma. Uno pensaría que, entre tanto objeto bello, no resaltarían. Y sin embargo.



Jeffrey Campbell es un diseñador de zapatos que trabaja desde Los Angeles en una pequeña empresa familiar. Junto a su esposa, Christine, idean las piezas más divertidas, urbanas y onderas que jamás vi. Aunque me gustan los zapatos en general, no poseo el síndrome de cienpies de mi madre, ni la intensidad sneakerfreak de mi chico. Pero Jeffrey me seduce, me atrapa. Jeffrey es a mí lo que Manolo a Carrie. Todo dicho.
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