Estoy leyendo, en mis ratos libres pero con avidez, el nuevo libro de Susana Saulquin. En una increíble caja naranja flúo que lo convierte en libro-objeto, es respaldado, como siempre, por TN&Platex, la hilandería más importante de Argentina y en gran parte responsable del desarrollo de investigación en la materia. ¿Por qué Argentina? se plantea así:
"Hace años que TN&Platex viene sosteniendo que la Argentina es generadora de tendencias a nivel internacional. Así como muchos diseñadores argentinos viajan al exterior para 'inspirarse' y 'ver qué pasa', hoy la Argentina recibe gran cantidad de diseñadores extranjeros, que entienden que en nuestro país encontrarán estímulos y tendencias que les serán útiles en sus procesos creativos".
Las pocas páginas que atiné a leer me parecieron SUPER interesantes y también polémicas: en el prólogo, Aldo Karagozian, de TN y Fundación Protejer, implica que es posible que, en lugar de "bajar" la moda del Norte, ellos deberían "subirla" de estos lares. El tema es enorme, tiene mil aristas y podría sentarme a desglosarlo durante horas. Los jugadores del negocio son fuertes y no están dispuestos a ceder su poder, por más que a la Vogue francesa se le ocurra dedicarle un número a Argentina, o por más que el diseño de autor y el desarrollo de marcas en los últimos años hayan demostrado que merecen dar vuelta la brújula.
Susana menciona fuertemente el tema de la identidad de su país. Sociedad criolla en sus comienzos, los rasgos identitarios se fueron diluyendo con la llegada de miles de inmigrantes de los más diversos orígenes, además de la omnipresente adoración por todo lo europeo. Argentina lucha hasta hoy por reconciliarse consigo misma. En el campo del diseño, lo ha logrado con creces.
Creo que ser un país generador de tendencias tiene que ver con aceptar una identidad y trabajar sobre ella. Todo el mundo dice saber cómo es el uruguayo medio, y es cierto que, para la publicidad, el mate, la murga, el río, el campo y la sencillez son parámetros de uruguayismo. Pero, como bien lo demuestran las producciones de significados hoy, lo que sobresale es la mezcla. La música uruguaya no debe necesariamente sonar como tal, evitando también caer en un sonido completamente europeo. Ejemplos interesantes de esta mezcla son Dani Umpi, La dulce o Guatusi. Por favor, no significa que deba gustarles. El parámetro aquí es el juego con la identidad. Es darle al cuero otro significado, como lo hacen las chicas de Begoodesign, de las que luego hablaré. O ser Manos del Uruguay también para Marc Jacobs.
Ese es el camino que, en mi opinión, debemos recorrer como país. Del resto del libro, luego les cuento.