junio 09, 2009

El desliz de Gaby Deslys



Me topé con la figura de Gaby Deslys a través de los deliciosos relatos de Sir Cecil Beaton en su libro The Glass of Fashion. Me tiene subyugada con su narrar, tan ácido como exquisito. Gaby Deslys fue una actriz francesa, que llegó a conquistar hasta el rey Manuel II de Portugal en la época eduardiana. Cuenta la leyenda que este le regaló un collar de perlas de 70.000 dólares, que llegaba hasta sus pies. Pero tan adorada era como cuestionada, sobre todo en materia de gusto, tachada de extravagante y ridícula por sus detractores.




Adoré el pasaje que le dedica Sir Cecil, aprovechando además para realizar una apología en pos del gusto individual:

"El gusto es, después de todo, variable; las convenciones son variables. Las convenciones en gusto son mucho menos interesantes que el gusto del individuo. Fue Francis Bacon que dijo que 'no existe belleza que no contenga algo de extrañeza en sus proporciones'; y Gaby Deslys justamente tuvo más que su cuota de exotismo. En el último análisis, el estilo no es creado por los imitadores, ni siquiera por los creadores, sean quienes sean. Uno puede vestir a una mujer con un vestido Dior, pero cómo luzca será otro tema. Solamente la personalidad genera el estilo. La personalidad no solamente puede imponer sus aspectos bizarros en un período, sino que, hasta cierto punto, crea el propio período".

Como ya saben quienes me conocen mejor, el estilo personal (pero no tanto el propio) me representa una obsesión. Por eso me alegró cuando vi en la Vogue y luego en el post de Mariai la reaparición del personaje de Edie. Que por cierto y, salvando las distancias, me recuerda a fotos de mis bisabuelas, en pleno saco de piel y turbante, épocas en que las mujeres, pese a ser más conservadoras en sus estilos de vida, se arriesgaban más en sus elecciones de vestuario.


Esto justo coincidió con el lanzamiento oficial del libro Ema, karma de Borges (Sudamericana), de mi amigo Fernando Loustaunau. Todavía no lo leí, pero me gustó que haya recogido esta historia. Ema Risso Platero perteneció al cuerpo diplomático uruguayo en la posguerra; vivió en París y Tokio, entre otras varias ciudades, frecuentó los círculos artísticos más interesantes de la época, e hizo que Borges o "Georgie" se enamorara de ella. Cuenta Loustaunau que murió sola, en un apartamento de París, sin posibilidades económicas pero luciendo su saco de visón y habiendo convencido al chofer para que la siguiera llevando a sus elegantes rendez-vous.


Loustaunau, que también se enredó en la vida de Susana Soca (foto arriba) es, por supuesto, one-of-a-kind. Mientras tanto, cientos de estos relatos se mueren en silencio, mientras sus muebles y platería van silenciosamente a remate. De estas vidas, seguramente abundantes en un país que fue tan rico en todo sentido, debemos nutrirnos e inspirarnos. No dejar que la historia y quienes decidieron encargarse de escribirla constituyan la única versión de los hechos. Estas personalidades, que tal como dice Beaton forjan períodos enteros, deben reintegrarse a nuestro panorama gris y cubrirlo de plumas y visones.

Si este blog fuera un jardín...


Ya sé que dije que volvía, y lo abandoné. Ahora vuelvo, quién sabe por cuánto tiempo. Lo importante es que el jardín continúa floreciendo mientras tanto.

abril 06, 2009

Luminosas conclusiones


No me pude quedar a escuchar al jurado. Lo aclaro, pero no tengo ninguna duda que las palabras iluminadas de Ana Torrejón valieron la pena y borraron cualquier sombra de duda sobre el por qué del veredicto final.

No me sorprendió cuando al otro día me enteré que el primer premio había quedado en manos de Inés Pujolar. Su aproximación al volumen, impuesta hace unos años entre diseñadores “futuristas” tales como Nicolas Ghesquiere de Balenciaga o Alexander Mc Queen –en otra modalidad- marca, tal como dijo Ana (me contaron) que las mujeres estamos ganando espacio. El tono un tanto dramático de la egresada de la Escuela de Pablo Giménez, sumado a una interesante investigación y muy buena confección le valió el pasaje a la Pasarela de Cibeles y el profuso reconocimiento que implica el premio en este pequeño ámbito.

Sin embargo, lo que llamó mi atención –lo comentábamos con Mónica, sentadas en la first row como si de la NYFW se tratara- fue el increíble parecido entre todas las colecciones. Si bien el sello de cada institución de enseñanza estaba marcado a fuego, me resultó extraño que todas hayan creado dentro de una misma tendencia: la elegancia clásica, los tonos sombríos, los paños, la seriedad… ¿Será que esa “mujer uruguaya contemporánea” en la que debían inspirarse derivaba en estas prendas, o que realmente se vive la “tendencia crisis”?

De todos modos, el nivel me pareció bueno y parejo. Agradecí la propuesta de Carla Bucchino (segunda ganadora), que sentí más cercana generacionalmente y por tanto más cercana a una mujer real. Creo que Coki Romero, pese a sus escasos años de edad, se va perfilando como una diseñadora conceptual, incansable, y guerrera y sensible en sus justas medidas. Ambas Estefanías todavía nos van a aportar mucho, cada una desde su estilo, se nota.

Y más allá de las puestas concretas, comparto los comentarios de Lechu sobre la necesidad de crecimiento del evento. Lo viví personalmente cuando, al llegar, se me acercaron dos fashionistas de ley, ávidos por entrar, que debieron permanecer tras la valla por no contar con invitación. Esto refuerza con alegría mi percepción de que el terreno del diseño de indumentaria en Uruguay es aun fértil, y que quienes estamos en él, sin importar el rol, debemos continuar plantando.

marzo 29, 2009

Decir "moda rápida" es una redundancia


Hace ya cinco años leí, en una Vogue francesa, sobre la propuesta de una casa inglesa de indumentaria para jóvenes que basaba su enorme éxito en no tardar ni dos segundos en copiar todo lo presentado en las pasarelas y volcarlo a la High Street. Hablaban de Topshop. En ese entonces, H&M era mi segundo hogar y Zara y Mango eran hace años marcas consagradísimas. La clave de estas tiendas, que en Europa y Estados Unidos son imperios y visten a la gran mayoría de las mujeres, es justamente enmarcar la moda en sus ciclos ultrarrápidos, a precios accesibles para seguirla y apostando, por lo general, a una calidad más bien mediocre, que acompaña el ritmo de use y tire.

En Uruguay, la realidad era hasta ahora otra. Zara se posicionó como una marca más bien cara, o por lo menos no accesible para todos los bolsillos. Las tiendas que seducían a los presupuestos más bajos presentaban mercadería por fuera de los ciclos de la moda, sin demasiado cuidado por la imagen y por supuesto que de una calidad insostenible. Esto cambió hace un par de años con el giro radical de Chic Parisien, que se transformó en Parisien y creó el Indian Outlet, hoy Indian Emporium, presentes ambos en todos los shoppings y en las avenidas comerciales más importantes del país.

La apuesta, que se produjo hasta donde tengo entendido gracias a un potente cóctel entre un equipo de diseño y uno de marketing, hoy logró -y creo que no exagero- patentar una reconversión de los parámetros estéticos de las mujeres uruguayas. Por supuesto que esta avalancha no se hubiese producido si las consumidoras no hubiesen estado listas para recibirlo; como se sabe, el timing es fundamental en este tipo de desafíos. Me divierte de tanto en tanto revolver las mesas -donde encuentro a veces cosas increíbles- pero más me divierte aun observar que quienes revuelven a mi lado, en actitud enajenada, son mujeres de todas las edades y posición social. En el supermercadismo se nota mucho a su vez un vuelco fuerte hacia el diseño, volviendo patente que, a la hora de comprar, no sólo decide el bolsillo.

El factor calidad, mientras tanto, es el más relegado, tal como lo indica la lógica de las tiendas que se mencionaron al principio. No falta demasiado, sin embargo, para que las consumidoras uruguayas, y aun en tiempos de crisis, comencemos a exigirlo como parte de la santísima trinidad de las prendas. Esta exigencia pone el freno al ritmo frenético al que nos vemos expuestos, agrupándose con corrientes tales como la de la moda lenta, la búsqueda de lo orgánico, el vintage o las prendas atemporales. Ya se ven algunos atisbos, aunque seguro tardará. Pero cuando llegue, a su vez, estas tiendas seguro se adaptarán.

Así lo indica, después de todo, la lógica del mercado.

marzo 04, 2009

Redacción: ¿Qué hice en mis vacaciones?

So.
Ejem.

¿Vieron cuándo a uno le prestan un libro? Uno lo lee, e intenta que sea rápido. Y luego llega el momento de la devolución, y uno tiene TODAS LAS INTENCIONES de hacerlo. Llama a su amigo/a. Le ofrece para dejárselo abajo, pero justo vive en un edificio sin portero. Poco a poco el entusiasmo se va disipando y un día, uno se encuentra con que ese libro forma parte de su biblioteca...
Esta simple pero identificatoria analogía explica a la perfección lo que sucedió con el blog este verano. Digamos solamente que el camino al infierno está plagado de buenas intenciones.

Las vacaciones fueron extensas y diversas, con miles de estímulos suficientes como para compartir con mis seducidos y abandonados lectores. Solo que no lograron ser, al parecer, lo suficientemente estimulantes como para acercarme a este teclado y escribir las pavadas que están leyendo ahora.

Por eso, y ante la necesidad de elegir el highlight de la temporada, me inclino a hablar de algo que afortunadamente ya no es novedoso pero que al mismo tiempo me enorgullece haber vivido desde adentro: la Fundación Pablo Atchugarry. Toda la información formal la encuentran en el nuevo sitio web, pero quien no la conoce está obligado a asistir y después me cuenta. Ni que hablar que hasta el 31 de marzo, que permanece abierta, tienen la chance de toparse con Pablo o Silvana Atchugarry y maravillarse con su sencillez, generosidad y espíritus. Sé que estas palabras parecen sacadas de un folleto trucho, pero ellos hacen aflorar el lado cursi que todos tenemos.

Les dejo entonces unas fotos de la muestra Revival de Valentina Torrado:

Valentina junto a Pablo Atchugarry, pegando el texto.

En pleno montaje.

Mi amiga Moni, superelegante el día de la inauguración (¡me encanta esta foto!)

diciembre 23, 2008

Resumiendo


Por lo general intento producir mi propio contenido. Pero este resumen del año 2008 en moda (gracias S) me pareció tan bueno que vale la pena recomendarlo aquí.

Con respecto a Uruguay, se puede decir que 2008 fue un año fundamental para el diseño. Con el surgimiento de dos importantísimos proyectos como el Centro de Tendencias del LATU y el Conglomerado de Diseño, además de una revista como Dress Mix, se puede decir realmente que el zeitgeist o espíritu de tiempo realmente gira en torno al diseño. Lo que no significa, por supuesto, que todo esté hecho, ni mucho menos. Las condiciones y facilidades están planteadas, pero su adecuado funcionamiento dependerá de si los actores realmente quieren dar el paso.

De todos modos, ahora toca descansar. Un disquito buenísimo es Who Killed Harry Houdini, de la banda I'm from Barcelona (tks F). Felicidad y cerezas frescas para todos!

diciembre 16, 2008

Tenemos que hablar


El 11 de diciembre la cita fue en el Salón de Actos del LATU. Exactamente seis meses antes, el 11 de junio, se había llevado a cabo el 01 Foro de Diseño, una ocasión que reunió a empresarios, diseñadores, estudiantes y profesores, entre otros, a plasmar un estado de la cuestión del diseño en Uruguay. La convocatoria fue sorprendente, el entusiasmo emocionante. De allí surgieron también varias inquietudes, que se retomaron en este segundo foro.

Como ya era hora de focalizar sobre temas más concretos, se planteó como eje el diseño como estrategia, o un camino hacia la estrategia del diseño. Evidentemente, una cosa no existe sin la otra, pero, desde el Centro de Tendencias nos resultaba fundamental comenzar por algo. Para ello, y como a los uruguayos nos encanta escuchar experiencias exitosas de procedencias extranjeras, se invitó a Cristiano Buerger, director de creación e innovación de la empresa Tecnoblu de Blumenau, y uno de los responsables del proyecto Santa Catarina Moda Contemporánea. Quienes lo escucharon –sabemos que hubo algunas personas que no llegaron a comprender todo, traductor para el próximo foro- pudieron notar a un empresario joven y pujante, que no solo se mueve por su empresa sino por el desarrollo creativo de su región. Tecnoblu es una empresa de etiquetas textiles, pero aborda la etiqueta desde el diseño y la identidad, logrando así clientes como Armani y Kenzo, y premios como la distinción a la empresa más innovadora de Brasil en 2007 por la Fundación Gétulio Vargas. Con respecto al SCMC, es una movida más que interesante sobre la que se puede leer aquí.
También tenemos material disponible en el Centro de Tendencias.

La mañana continuó con la presentación del novel conglomerado de diseño, una apuesta que reúne esfuerzos frustrados de lograr reales uniones y en la que toda la gente del rubro deposita muchas expectativas. Allí estuvieron su coordinadora, Itatí Schvartzman, además de los DI Álvaro Heinzen y Gastón Rodríguez, miembros del grupo gestor. Luego se presentó la licenciada en marketing Leticia Gómez, que trabaja en Ingenio, el área del LATU que se dedica a la incubación de empresas. Gómez, a través de una mirada muy clara, abordó el tema de los nichos, como oportunidades que se pueden buscar a través de las grietas que dejan los “gigantes”. Finalmente, la Ingeniera Química Adriana Berrutti, jefa del Departamento de Proyectos Textiles, presentó los grupos de trabajo sobre los cuales incursionaremos a partir de 2009: marca país, canales de comercialización del diseño, cadenas productivas y masa crítica y calidad de producto.

Luego del corte, también fue Adriana Berrutti quien retomó la palabra, con la exposición de Mariela de Giuda sobre Marca país. El LATU viene realizando un trabajo bien interesante sobre el área, y es un tema realmente a explotar. Luego fue el turno de Marcelo Sardo, integrante del equipo de la Unión de Exportadores, que introdujo una nueva herramienta, Uruguay Marketplace. Este portal reúne a muchas empresas uruguayas, sin importar su tamaño, que exhiben virtualmente su mercadería a los compradores extranjeros interesados.

Lo siguió Santiago Aldabalde de Textil del Sur, presentando un crudo pero apasionante panorama de la golpeada industria textil en Uruguay. Como miembro del grupo gestor del Conglomerado de la Vestimenta, Aldabalde recorrió un poco de historia del mundo textil en Uruguay e hizo hincapié sobre la preocupación respecto a la falta de mano de obra calificada para manejar maquinaria, o más bien de la falta de voluntad de la gente de trabajar en el rubro.

Finalmente, la DI Paulina Becerra, argentina y miembro del Centro Metropolitano de Diseño durante muchos años, mostró una clara conceptualización del diseño en general, con los requisitos para lograr buenos productos pero, a su vez, buenos contextos. Becerra está ahora contratada por el Conglomerado de Diseño como asesora internacional. La idea era que abordara el tema de la masa crítica más de lleno, pero es evidentemente difícil en una sociedad que aun no está lista para recibir las críticas.

La última instancia de la jornada fue la entrega del Primer Premio de Innovación y Diseño en textil-indumentaria. Con la honorable presencia del Embajador de EEUU Frank Baxter -y honorable en el sentido más pleno del término-, el premio del Centro de Tendencias fue otorgado a Bettina Sorrondegui en la categoría Estudiantes, con su “Chismosa para dar que hablar”, y Margara Shaw obtuvo una mención especial en la categoría Empresas. El premio para Bettina fue un año de suscripción al Centro de Tendencias y una pasantía en la empresa Montelan.

Como la vez anterior, y pese a una convocatoria más magra con respecto a junio, el foro fue interesante, enriquecedor y abrió más puertas para seguir reflexionando con seriedad y trabajo en torno al diseño. Quedan planteados los cuatros grupos para 2009, los interesados -esperemos que haya muchos!- pueden escribir a centrodetendencias@latu.org.uy

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